Cocinando por el mundo: Borsch

Este plato es muy típico de los países del este. Quizás el más conocido sea el Borsch caliente ruso, aunque existen en varios países con diferentes variedades, lo hay incluso en versión fría. El borsch se dice que es originario de Ucrania, aunque en la actualidad, lo podemos encontrar en Rusia, Rumania, Polonia, los países bálticos, incluso en algunas regiones de Alemania, donde se conoce como Barsch (que gran diferencia en el nombre).

Como el otoño ya está aquí, lo que más apetece es tener diferentes platos calientes para compensar las bajas temperaturas que ya empiezan a notarse estos días. Además es una buena forma de viajar en casa a través de tu paladar.

Decir que la receta es de lo más versátil, admitiendo varias versiones, con carne, vegetariana o incluso vegana. Al final depende más del gusto de cada uno o como se prepare en cada casa. He de decir que de cada persona que lo he comido ha sido diferente. Así pues vamos con una receta básica para no complicarnos mucho.

Ingredientes para el Borsch

Ingredientes para el Borsch

Los ingredientes necesarios básicos son:

  • Remolacha
  • Col
  • Patatas
  • Zanahorias
  • Cebolla
  • Nata

De forma opcional y a modo de sugerencia podemos añadir también: pollo desmenuzado, tomates pelado, setas y otras cosas que se te ocurran, pepino porque no, no estaba mal cuando lo probé con el.

Cortamos todos los ingredientes en cubitos pequeños, aunque no muy pequeños, se tienen que ver los cachos y sentirlos al masticarlos. Ponemos el agua a hervir y cuando esta rompa en ebullición ponemos primero la remolacha, la cual tardará bastante en cocinarse, pasado unos 20 minutos ponemos el resto de las verduras, y lo dejamos cocer por una hora. Ojo si vais a usar carne de ternera o cerdo, lo mejor es hacer primero un caldo con la carne y la cebolla dejándolo por una hora cociendo y después añadir la remolacha y el resto de los ingredientes. Durante la cocción se irá formando una espumilla en la parte alta de la sopa, así que con un cazo iremos quitando esa espumilla que se forma.

Borsch con su característico color rojo. Servido con nata

Borsch con su característico color rojo. Servido con nata

Una vez cocido todo pasamos a servirlo, para comerlo se suele servir con nata ácida y lo comemos acompañado de pan.

Como todas las sopas este es un plato fácil de hacer aunque en este caso lleva su tiempo de cocción, por regla general se suele decir que el borsch sabe mejor al segundo día cuando lo calientas. Yo por mi parte suelo hacerlo para cuatro o cinco días y así tengo la cena arreglada, para las largas noches de invierno.

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