Si no voy con mi guía no voy: El (ab)uso y desuso de las guías de viaje

Las guías de viaje se están haciendo muy populares y pueden llegar a ser muy útiles en varios casos y para gente que viaja por primera vez. Puedes encontrar indicaciones de cómo llegar a los sitios, la historia del lugar, costumbres, donde comer, donde dormir, lugares únicos para visitar, y muchas más cosas de gran utilidad. ¿Cuantos de vosotros no ha tenido alguna vez alguna en vuestras manos, para ver que es lo que hay que hacer en cada sitio?

Antes era un forofo de las guías de viaje, las encontraba muy útiles, sabía donde tenía que ir, que ver, donde podría comer, en esos lugares exóticos e interesantes. Con tantas opciones donde  poder alojarme, que casi era como si cada noche tuviera que quedarme en un alojamiento para así poder disfrutar de ese ambiente especial, de ese desayuno sin comparación, de los dueños que son muy simpáticos. Con todo lo que debería ver alrededor, que no podía faltar, ya que en la guía decía que era imperdible, si no lo ves/comes/experimentas, no has estado allí. Eran un complemento indispensable a la hora de viajar, junto al pasaporte.

¿Y ahora las odio? Pues no, pero tampoco me fascinan tanto. Cada vez que leo todo lo que debería ver y probar, me da la risa y pienso en todo lo que no podré ver en un viaje de dos o tres semanas por el país. Está bien llegar al destino sin rumbo y descubrir los rincones uno mismo experimentar aquello que quieras, sorprenderte por ver aquello que no sabías, fascinarte en el restaurante que has entrado por casualidad y tienen uno de las mejores comidas que has probado en semanas. ¿Pero en la guía nos están recomendando uno de los mejores porque arriesgarse? Pues como tu otros cientos de turistas con su guía han pensado lo mismo, y nadie se ha dado cuenta de que es misión imposible para los escritores de la guía comer en los más de cientos/miles de locales de comida que existen en el sitio donde estás. También es imposible que visiten todos los alojamientos y aún peor que la guía de 2015 incluya los cambios en el transporte público que han ocurrido en 2016.

Algo que me está llamando más y más la atención, además que es imposible acercarte a un monumento sin tener que esquivar un palo de selfies, es que casi toda la gente tiene la misma guía, y muchos no se plantean hacer cosas diferentes a las que muestran en su guía, aunque esto les lleve a sitios masificados o largas colas. Recientemente me paso en Lisboa, ciudad a la que no había vuelto desde hace 15 años, todas las guías indicaban que tenían que ir en el tranvía 28 que pasaba por todos los lados de interés turístico. Resultado, el tranvía lleno hasta la bandera. Pero curiosamente, al lado de la parada del 28 en algunos sitios podemos ver otro tranvía el 12E. Mirad las 2 fotos por si mismas. La de la izquierda es la cola del 28, la de la derecha donde la gente está sentada la del 12E y la siguiente foto por donde pasa.

El famoso tranvía 28 y el no tanto 12E

El famoso tranvía 28 y el no tanto 12E

Vaya pero si nos lleva casi a los mismos sitios, por el mismo importe y sin gente... ¿Dónde está el truco? Ah si que no está en la guía.

¡Vaya! Pero si nos lleva casi a los mismos sitios, por el mismo importe y sin gente… ¿Dónde está el truco? Ah si que no está en la guía.

Esto nos muestra un poco hasta donde nos puede llegar a condicionar algunas guías, que ni la gente se plantea buscar otras posibilidades. Al final lo seguro está bien, aunque tengas que pagar más, estar apelotonado, y esperar muchas más horas debajo del sol a 38 grados. De lo que se trata es de la experiencia… Además has pensado que el alojamiento/restaurante que aparece en la guía como ya sabe que tendrá clientes asegurados por una temporada hasta que no cambié la edición no tendrá el más mínimo reparo de subir los precios

Pero y si eres de los que le gustan saber a donde ir y que ver de antemano, al menos usa páginas web, blogs, guías online, ya que cuenta con la ventaja de que al ser online está más actualizada que las guías impresas. ¿Quién no ha ido de viaje con una guía editada unos años atrás y se ha encontrado con que las cosas ya no son lo que eran? Las ciudades cambian cada minuto y las guías online ofrecen esa espontaneidad que el papel (a pesar de todas sus ventajas) no puede dar.

En estos momentos empieza a ver muchas opciones online que está publicadas por la gente de la zona como spottedbylocals, foursquare, virtualtourist, wcities… Además de otras opciones como Couchsurfing, en las cuales les puedes pedir consejo a la gente que vive en la zona, y no sólo alojamiento.

En definitiva las guías tienen sus puntos a favor, pero no tenemos que olvidar que no son biblias y es mejor tomarlas como punto de partida pero investigar más o e vas a encontrar con mucha más gente de la que describía la guía en su momento.

Por último aquí os dejo un itinerario de viajes para que os pueda servir de guía de viajes alrededor del mundo para gente normal y que no sigue las guías escritas:

Guía de viaje para ver el mundo. Recorrido sujeto a cambios

Guía de viaje para ver el mundo. Recorrido sujeto a cambios

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