Viaja: Moscu en 2 noches y un día y medio

Una de mis primeras entradas de viaje fue sobre el transiberiano y sus preparativos, pero nunca llegué a hacer ninguna entrada sobre las ciudades que visitamos. Así que aquí va nuestra historia de este viaje a espera de los siguientes que tenemos planeados para este año.

Nuestro vuelo salió de Praga, con una hora escala en Kiev, una ciudad por cierto muy bonita que había conocido anteriormente en otro viaje. Llegamos ya de noche a Moscú, ya estábamos a dos horas de diferencia con Praga. No sé si sería por la emoción del viaje o por un cambio horario “favorable” para nosotros, pero la verdad es que no lo notamos tanto. A la llegada al aeropuerto internacional de Moscu, Sheremetyevo, nos invadieron un montón de taxistas ofreciéndonos llevar a nuestro hostal. Como sabíamos que disponíamos del aeroexpress tren al centro de la ciudad, los rechazamos de forma educada y seguimos por dentro del aeropuerto a coger el tren. Eran casi las 23:15 y el siguiente tren salia en 15 min. Así que comenzamos a apurar el paso para no tener que esperar 30 min. más.

diyhazlotumismoEl tren nos dejó en la estación de Bieloruskaya, una estación muy bonita, dentro de lo impresionante que es el metro de Moscú. Siempre habíamos oído hablar de este metro, pero aún así nos sorprendió su arquitectura. Cuando llegamos a la plataforma, nos encontramos un poco perdidos en cuanto a la dirección que teníamos que tomar, que estuviera en cirílico no fue un problema, si no la orientación. Ya que en un mismo andén se encontraban dos lineas de metro y ninguna iba para donde queríamos. Así que optamos por la opción de preguntar a alguien y comprobar de paso la amabilidad de las gentes de Moscú, la cual fue positiva en todo momento. Un chico nos indicó donde teníamos que coger el metro y como iba en la misma dirección nos acompañó hasta allí, y nos empezó a explicar un poco la historia del metro y de las estaciones que teníamos que ver. Ah si, se me ha olvidado comentar que el chico sólo hablaba ruso, pero entre el checo y el poco ruso que sabía nos sirvió para entender y darnos a entender.

Nuestro hostal, Russian dream (sueño ruso), se encontraba muy cerca del centro, cerca de la estación de Kitay Gorod y a 15 minutos
Russian dreamcaminando a la plaza roja. Esto y el precio del mismo, 10 euros, fue el motivo por el cual elegimos este hostal. No había muchas indicaciones al hostal, pero como teníamos anotado la dirección y gracias a aplicaciones móviles con mapas, nos fue muy fácil encontrarlo. El edificio, el cual estaba en reparaciones, está al lado de una pequeña iglesia ortodoxa y de un monasterio. Cuando entramos en el hostal nuestra sorpresa fue al ver nuestra habitación: era sólo la litera y nada más y nada más porque no había sitio, para otra cosa. Se las habían apañado para meter la litera en un cuarto que mediría 100 por 200 cm. Ni siquiera teníamos sitio para dejar las mochilas, tuvimos que dormir con ellas y para salir y entrar en las literas teníamos que abrir la puerta. Pero bueno, al fin y al cabo eran dos días y no íbamos a pasar muchas horas en el hostal, sólo para dormir. Además por 10 euros y a 15 min. de la plaza roja, no se puede esperar mucho 🙂

Como sólo teníamos dos noches y un día y medio para ver algo de Moscú, dejamos las cosas en nuestra habitación del sueño ruso y nos fuimos a dar una vuelta a la plaza roja y ver el kremlin de noche. El paseo desde el hostal hasta el centro fue muy interesante al ver varios edificios de interés turísticos y arquitectónicos a lo largo del camino. Nuestra llegada a la plaza roja nos impresionó, después de tanto tiempo preparando el viaje y después de haber visto tantas fotos, finalmente estábamos allí. En la plaza roja estuvimos viendo la catedral de San Basilio, el mausoleo de Lenín, (al cual tienes que ir muy temprano y esperar muchas horas, sólo para verlo durante unos segundos, ya que no te dejan parar enfrente), las murallas del Kremlin, el Gum (un centro comercial para los acaudalados), seguimos hacia el museo de historia en la parte norte de la plaza, al lado de la iglesia de Kazan, y dimos una vuelta alrededor en dirección a los jardines de Aleksander, pasamos enfrente del monumento al soldado desconocido y por el parque paseamos hasta llegar al río Moscú, el cual seguimos rodeando las murallas para volver de nuevo a la plaza roja. A lo largo del río pudimos diferenciar también otros símbolos arquitectónicos de Moscú: Catedral de Cristo Salvador, y uno de los rascacielos. Como ya eran las 2:00 de la noche, sólo se escuchaba a españoles por la calle, nos fuimos a dormir para prepararnos para el día siguiente.

GUMAl día siguiente nuestro objetivo era el de caminar por la ciudad y sacar el máximo partido al tiempo que estuviéramos allí, ya que como teníamos los billetes comprados de antemano (en verano los billetes de tren se agotan enseguida), no podíamos quedarnos más días. Por la mañana nos dirigimos de nuevo a la plaza roja, para verla esta vez de día, entramos en el GUM, para ver sus interiores, no hay que decir que no entramos en ninguna de las tiendas 🙂 y seguimos dando un paseo para ver el teatro del Bolshoi, y la DUMA. Ya a medio día nos fuimos al centro comercial subterráneo que está situado enfrente de los jardines de Aleksander para comer algo. Por la zona no es que haya muchos sitios para comer baratos y el centro comercial nos apareció una buena idea. Nuestra primer almuerzo en Rusia: Ensalada rusa y prirogi (crepe) relleno de ensaladilla rusa 😀

Al acabar de comer nos fuimos al parque para descansar un poco y disfrutar del día que hacía y ver que es lo que podíamos ver por la tarde. Al final decidimos ir a ver la catedral de Cristo Salvador, la calle Arbat que venía muy recomendada en las guías, el edificio del Comecon y acabar la tarde en el parque de Gorky, y caminando de vuelta a la plaza roja.

La verdad es que tuvimos mucha suerte con el tiempo ya que no hacía mucha calor y estaba soleado, así que el paseo se hizo agradable. Salimos del parque caminando por la calle Mokhovaya, pasando así por la biblioteca Lenin y cruzar el río hacia la otra parte de la ciudad y continuar por el bancal del río dirección hacia la catedral. Pudimos apreciar, ya de día, que la simbología comunista sigue muy presente en varios elementos decorativos por toda la ciudad.

También nos resultó curioso el saber que la catedral del Cristo Salvador fue destruida durante la época comunista en los años 30 con intención de crear el palacio de los soviets, proyecto que nunca se llego a materializar por el comienzo de la segunda guerra mundial. En los 70 con el proyecto ya abandonado se creo una piscina pública para los ciudadanos de Moscu. En los 90 se volvió a reconstruir. Esta iglesia ostenta el récord de ser la iglesia ortodoxa más alta en el mundo.

Cerca de la catedral pudimos observar también la estatua de Pedro I el Grande, que se sitúa en el río. Dicha estatua es la más grande de Rusia y está considerada una de las mayores del mundo, posee 100 metros de altura y fue inaugurada en a finales de los 90.

Después de visitar la catedral, nos fuimos a Arbat, atravesando el bulebard de Gogol. La verdad Arbat no tiene nada de especial, básicamente es una calle comercial, la cual está bien para pasear, pero no tiene nada más. Lo más interesante está al final de la calle, donde puedes encontrar el edificio del COMECON, la casa blanca y uno de los rascacielos de Moscu.

Nuestro siguiente objetivo fue el parque Gorky, así que nos fuimos por Zubovskiy bulevard, hacia el park Kultury (el nombre por el cual lo conocen los moscovitas comúnmente). El parque ha sido renovado hace poco, y la verdad no sé como era antes, pero la verdad en la actualidad es un lugar agradable donde descansar y relajarse. Tienes varios futones, bancos, tumbonas para relajarse y tumbaros al sol. El
IMG_1023parque dispone dentro de su recinto, varios jardines, áreas recreacionales, lagos, kioskos. Allí probamos el helado URSS, (CCCP), que no deja de ser un barquillo de helado de nata. Muy cremoso y rico. Después de un paseo por el parque y una pequeña siesta, nos fuimos de vuelta al hostal, para prepararnos para este último día en Moscú.

Al día siguiente fuimos directos al Kremlin para esta vez entrar dentro y ver la exhibición ecuestre y militar que se celebra el primer sábado de cada mes. Si vais a entrar dentro del Kremlin os recomiendo ir a primera hora, si no os podéis encontrar con colas muy largas, que se agrandan más debido al gran número de gente colándose sin parar en las filas. El Kremlin en sí merece pasar un día en especial si vais a entrar dentro del museo y de las iglesias. Si evitáis el museo, lo podéis ver en medio día. El resto de la tarde nos fuimos a ver las estaciones de metro.

¿Donde comer?

La verdad como andábamos cortos de presupuesto pues siempre hemos comido en cadenas comerciales. En Moscú nos servímos de tres básicamente: Muu Cafe. Fácil de reconocer por la vaca, Tepemok (pronunciado teremok) y Kartoska, donde sirven patatas rellenas con los rellenos que quieras. El primero y el último es el que ofrece una mejor calidad precio y cantidad. Hay varios restaurantes cafés a lo largo de moscú. En el segundo las porciones son más caras y pequeñas, así que ya sabéis 😉

¿Que ver?

Pues en dos días la verdad que no da para mucho, así que sin haber entrado en ningún museo, mis recomendaciones es ver:

  • Kremlin
  • La plaza roja
  • Iglesia de Cristo Salvador
  • Estatua de Pedro I
  • Parque Gorky
  • Rascacielos
  • Bolshoi
  • Metro de Moscú
  • Catedral de San Basilio

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