Donde ver dragones sin ser en Juego de Tronos: Cracovia en un fin de semana

¿Ciudad medieval histórica y con un dragón en la actualidad? No, no es ninguna ciudad de Juego de tronos, si no algo “más cercano”, estamos hablando de Cracovia, Polonia. Donde puedes disfrutar de un paseo al lado del río mientras un “feroz dragón” escupe fuego, o visitar una de las minas de sal más grandes donde se esconde otro dragón.

Castillo de Wawel

Castillo de Wawel

Cracovia es una ciudad histórica con mucho encanto y la cual ha sobrevivido a varias guerras, lo cual le ha permitido conservar todo su encanto. La ciudad se remonta a los tiempos de la edad de piedra, donde ya había algún asentamiento donde se encuentra el castillo, pero personalmente me gusta más la leyenda, donde se cuenta que debajo del castillo había un dragón viviendo y que muchos caballeros intentaron matarlo, para hacerse con la posición predominante y las riquezas del mismo, nadie lo consiguió hasta que un zapatero le dio a comer una oveja rellena de azufre, al sentir algo raro, el dragón fue a beber agua del Vístula, lo que causó que el pobre diablo explotara por la reacción del azufre con el agua. No fue un final muy feliz para el pobre dragón, pero al menos a día de hoy le rinden homenaje con una estatua.

A veces independiente, a veces parte de diferentes reinos, a veces parte de la antigua Polonia, la ciudad ha sabido conservar siempre su importancia en la región y ha sido un centro cultural y económico muy importante. Cracovia, posee la segunda universidad más vieja de centro Europa después de la de Praga.

Pues después de este pequeño resumen de la ciudad aquí tenéis una descripción de cómo lo hemos hecho y algunos extras 🙂

Cómo llegar a Cracovia

La ciudad es accesible de diferentes formas, posee un aeropuerto, del cual podéis conseguir vuelos baratos con compañías de bajos costes, o nacionales. Podéis ir en coche, o en tren desde diferentes partes del país o países vecinos. En nuestro caso hemos ido desde Praga con la compañía Leo Express, la cual combina un tren muy moderno y confortable hasta el borde de la república Checa, (Bohumin) y desde allí da servicio con un autobús de lujo, donde te ofrecen bebidas y aperitivos gratis. Todo un lujo, y lo mejor de todo es que es una de las formas más baratas de viajar desde Praga con transporte público. Al mismo tiempo también tienes otras compañías o puedes ir por tren directo desde Praga, pero la relación calidad y precio no son comparables.

Qué ver

Catedral del castillo

Catedral del castillo

La Colina de Wawel, con su Castillo predominando la ciudad. El castillo es una mezcla de estilos, medieval, románico, barroco. Hasta el siglo XVII fue la sede de los reyes de Polonia. En la actualidad se pueden encontrar las tumbas de los reyes polacos.

La Basílica de Santa María – esta basílica fue construida en el siglo XIII en el emplazamiento de una basílica anterior destruida durante las invasiones tártaras. En el interior se pueden admirar algunas obras de los más grandes artistas de esta región de Europa. En la Basílica, entre otros, se encuentra un magnífico altar de Veit Stoss o las impresionantes policromías de Matejko, Mehoffer y Wyspiański. Que no tengo ni idea de quienes eran, mi incultura lo primero, pero suenan cómo guau, Wyspiański, tío

Sukiennice, o lo que es lo mismo el edificio central (mercado) de la plaza principal. Es un edificio del siglo XVI que fue reconstruido después de un incendio en 1555 y hasta hoy es un ejemplo de un magnífico edificio renacentista. Algunas estructuras, como las arcadas o las naves centrales fueron añadidas a finales del año 1800. Sin lugar a dudas es uno de los edificios icónicos de la ciudad.

Los restos de la muralla medieval que aún rodean parte de la ciudad vieja.

Kazimierz, el histórico barrio judío de Cracovia. En la actualidad, es un lugar lleno de vida, un centro artístico de Cracovia, lleno de cafés, de bares, de pequeñas tiendas de objetos antiguos y enteramente decorado con pasión artística. Este lugar actualmente de moda está rodeado de edificios históricos que fueron testigos del esplendor de Kazimierz y, más tarde, durante el trágico período de la ocupación alemana, del exterminio de la población local, conocido como el Holocausto. Este lugar fue también escenario de la famosa película de Steven Spielberg “La lista de Schindler”. En Podgórze, cruzando el Vístula en frente del barrio judío. Tendremos la oportunidad de visitar la antigua fábrica de Oscar Schindler y ver los vestigios del gueto de Cracovia.

¿Qué más se puede pedir?

¿Qué más se puede pedir?

Lugares alrededor

La Mina de Sal de Wieliczka es la única mina en el mundo que sigue funcionando sin interrupción desde la Edad Media hasta el día de hoy. Las excavaciones con una longitud de más de 300 kilómetros, y que alcanzan una profundidad de 327 metros, ilustran todas los etapas del desarrollo de la minería durante las diversas épocas históricas.

Auschwitz Birkenau (1941-1945) fue el mayor campo de concentración de la Alemania nazi. Por razones estratégicas y por ser un lugar donde convergían muchas líneas ferroviarias, el campo fue construido en las afueras de Oświęcim, ciudad que se hallaba dentro del territorio polaco ocupado por los nazis. El complejo estaba formado por tres lugares: Auschwitz I (el centro administrativo), el campo de exterminio Auschwitz II (Birkenau), y el campo de trabajo forzado conocido como Auschwitz III. Se estima que durante los 4 años en que funcionó murieron más de un millón cien mil personas. La visita al museo de Auschwitz les permitirá conocer personalmente el cruel destino de las víctimas y profundizar el conocimiento histórico de lo que fue el Holocausto y de cómo se llevó a cabo.

hora de la comida

hora de la comida

Cracovia en un fin de semana

Viniendo de Praga la mejor opción para nosotros era ir en tren y autobús. Llegamos un viernes por la noche. Esta vez como era el cumpleaños de mi novia, escogí para alojarnos un apartamento y la verdad lo recomiendo, si tenéis oportunidades alojaros en el Wawel Angel Plaza Fue una de las primeras experiencias alojándome en apartamentos que no fueran de couchsurfers y la verdad como estar en casa. Lo mejor de todo que el desayuno estaba incluido y la persona lo traía cada mañana a la habitación. El apartamento era de lujo, muy cómodo, en el centro de Cracovia, y estaba de oferta. Qué más se podía pedir 🙂 Esa noche fuimos a dar un paseo alrededor de la plaza vieja y un poco por el Vistula, como ya eran más de las once cuando llegamos, tampoco tuvimos tiempo para ver mucho.

Al día siguiente fue el más intenso, por la mañana tempranito, diez…, nos fuimos a ver el castillo y a su famoso dragón que está en las faldas del mismo. Desde nuestro apartamento estaba a tiro de piedra y caminando por la ribera del río. La entrada al castillo es gratuita, sólo en algunas partes del mismo tienes que pagar una entrada, aún así tienes acceso a todos los espacios abiertos y a la catedral, lo cual te deja ya un buen saborcillo de boca. Cómo no teníamos mucho tiempo y al día siguiente queríamos ir a las minas de sal, no entramos en ninguno de los museos, solo caminar y disfrutar de la ciudad en si misma.

Del castillo fuimos a ver esta vez de día la plaza principal donde los dos edificios predominantes son: la basílica de santa María, como curiosidad indicar que a mediodía suena una melodía tradicional polaca tocada por un trompetista que es retransmitida en la radio polaca todos los días; el otro edificio es la lonja principal, donde en la actualidad se encuentran muchos puestos para turistas, vendiendo los típicos suvenires que en el 80% de los casos lo único que los diferencia de otras ciudades es el nombre…

Interior de la lonja

Interior de la lonja

La estación de tren no está muy lejos del centro y necesitábamos comprar los billetes de tren para ir allí, así pues nos fuimos a comer por la zona y comprar los billetes, por la tarde ya seguimos dando un paseo alrededor de la ciudad vieja, el cual está rodeado por un bulevar con zonas verdes, donde puedes encontrar varios restos de las murallas, edificios históricos, iglesias, la universidad. Un paseo muy agradable si no tienes mucho tiempo de pasar en Cracovia.

Ya por la noche nos fuimos a la zona de Kazimierz, donde aprovechamos para comer algo, y admirar este barrio el cual está lleno de vida y con muchos sitios interesantes donde tomar un café, salir a tomar algo, además de no perderte la parte cultural y descubrir el barrio judío. Como nos empezó a llover nos volvimos de nuevo al apartamento para cambiarnos, aunque salimos de nuevo a tomar algo, esta vez por la zona vieja. Donde puedes encontrar muchas opciones de bares, más y menos turistas. Al final acabamos en uno más local o al menos todos los que estaban dentro hablaban en polaco: The dog in the fog, en la calle Swietego Tomasza.

A la mañana siguiente fuimos a ver las minas de sal en el pueblecito que está cerca de Cracovia. Puedes ir en tren o autobús desde Cracovia, los dos salen desde la estación de tren y ambos son muy rápidos y baratos, con transportes cada media hora. La Mina también es conocida por ser desde antiguo un destino turístico. Personajes ilustres tales como Copérnico, Goethe, Mendeléyev y Juan Pablo II tuvieron, a lo largo de los siglos, la oportunidad de visitar este impresionante lugar. Si ya entonces el turismo era algo al alcance de pocas personas, os podéis imaginar como está hoy en día la mina con varios grupos de turistas que la visitan cada hora. Existen varias visitas cada media hora y en diferentes idiomas, sólo tienes que esperar un idioma que entiendas.

Kazimierz por la noche

Kazimierz por la noche

Si he comparado Cracovia, con juego de tronos, por el dragón, pues la mina de sal es de el señor de los anillos, fácilmente se podrían haber grabado escenas de Moria o de Erebor del Hobbit. Disponen de iglesias, pasadillos inmensos, grandes salones, lagunas. No me extrañaría que Tolkien conociera estas minas para inspirarse en sus relatos. La visita a las minas dura un par de horas y realmente merece la pena. Principalmente si has visitado Auschwitz el día anterior, pues este sitio si bien no es para divertirte te enseñara de lo que es capaz de hacer la tenacidad humana para el bien.

Acabada la visita nos volvimos de vuelta en autobús, ya que el mismo nos dejaba en la estación de trenes de Cracovia, como aún teníamos tiempo nos  fuimos a comer algo al centro y aún nos sobró tiempo para comprar algo en el supermercado: Zubrowka, un vodka típico checo, y algunos dulces locales.

Donde hemos comido

Galeria Krakowska, como teníamos que ir a comprobar y de paso comprar los billetes de tren para ir a la mina de sal. Pues aprovechamos y comimos en el nuevo centro comercial, que está en la estación de trenes. La verdad es que estaba de lo más concurrido, la mayoría era gente local y dispones de varias opciones para comer y sin contar los típicos Mc y King y cosas similares. Probamos un puesto de comida polaca, donde además te cobraban por el peso. Muy rico todo.

Esquina entre las calle Waska y Swietego Wawrzynca, en Kasimierz. Este es un lugar ideal para darse un tentempié o una cena rápida. En esta esquina en el barrio de Kazimierz, podéis encontrar varios varios camiones de comida, “gastronetas” en la que tenéis varias opciones para comer. En esta parte de la ciudad se pueden encontrar muchos de los extranjeros viviendo en Cracovia, y muchos de ellos salen a comer por esta zona, así pues sin estar con los turistas, te encuentras con un ambiente internacional. Aquí lo que comimos fueron unas patatas con diferentes salsas. Para chuparse los dedos, nunca mejor dicho. Fue curioso que el chico que nos atendió esa noche, al oir nuestro “polaco/checo” nos preguntó en inglés de donde eramos y al decirle que de España, nos empezó a hablar en Español.

Domowe Przysmaki, en la calle Sławkowska 24. Estábamos dudando en ir a este restaurante o ir a Pierogowy Raj (El paraiso de los pierogy), en la misma calle. Al final nos decantamos por el primero por el interior acogedor que tenía, y una mayor variedad de comida, aunque al final acabamos comiendo pierogi. Para aquellos que no sabéis lo que son imaginaros que es una especie de tortellini gigante o una empanadilla en su versión frita, salvando todas las diferencias que existen. En Domowe Przysmaki probamos una sopa de remolacha, y pierogi a la plancha y cocidos. Estaban de rechupetes.

Sin lugar a dudas Cracovia es un lugar al que merece la pena ir a visitar una vez en la vida. Yo ya llevo 6 veces 🙂 Aquí os dejo más fotos para que os animéis.

Estatuas de sal en la mina representando la vida diaria

Estatuas de sal en la mina representando la vida diaria

Fijaros en la altura y en el caballo!!!

Fijaros en la altura y en el caballo!!!

Iglesia de sal

Iglesia de sal

Relieve en la iglesia. No chuparle las orejas al asno!

Relieve en la iglesia. No chuparle las orejas al asno!

Teatro en la mina

Teatro/ sala de conciertos en la mina

Plaza del mercado

Plaza del mercado

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3 comentarios en “Donde ver dragones sin ser en Juego de Tronos: Cracovia en un fin de semana

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